“Que cansino, otra vez Vetusta Morla”. Pues sí, y si por mi fuera haría un especial con todas sus canciones.
Musicalmente habrá grupos mejores o que nos gusten más, pero lo que se refiere a letras y su profundidad, humildemente, no conozco ninguno.
Días Raros es una canción que data del año 2011. No ha perdido un ápice de fuerza, al revés, con diferencia es la canción que más me gusta y más veces he escuchado, muy especial para mí.
En el día de hoy quería concederme un regalo, y evidentemente, lo voy a abrir.
Letra
¡Ábrelo!
Ábrelo despacio
Di qué ves
Dime qué ves, si hay algo
Un manantial
Breve y fugaz, entre las manos
Toca afinar
Definir el trazo
Sintonizar
Reagrupar pedazos
A mi colección
De medallas y de arañazos
Ya está aquí
Quien lo vio bailar como un lazo en un ventilador
Quién iba a decir
Que, sin carbón, no hay reyes magos
Aún quedan vicios por perfeccionar en los días raros
Nos destaparemos en la intimidad con la punta del zapato
Ya está aquí
Quien lo vio bailar como un lazo en un ventilador
Quién iba a decir
Que, sin borrón, no hay trato.
El futuro
Se vistió con el traje nuevo del emperador
Quién iba a decir
Que, sin carbón, no hay reyes magos
Nos quedan muchos más
Regalos por abrir
Monedas que al girar
Descubran un perfil
Que empieza en celofán
Y acaba en eco
El título de la canción hace referencia a la extrañeza que sentimos en una situación de cambio. Vamos con la letra.
Abre con esa incertidumbre que genera comprobar que nos espera en el cambio. Empezar a vislumbrar lo positivo del nuevo rumbo, pero aun así se presenta y desaparece de manera rápida, fugaz como señalan. Sentimiento de aturdimiento. ¡Ábrelo! Ábrelo despacio di qué ves dime qué ves, si hay algo. Un manantial breve y fugaz, entre las manos.
Debemos reconstruirnos, rearmarnos para superar esa etapa difícil. Sintonizar con nosotros mismos, mirarnos, escucharnos, analizarnos. Tenemos un pasado. Un pasado que no debemos olvidar. Con sus éxitos, y, sobre todo, fracasos. Toca afinar definir el trazo. Sintonizar reagrupar pedazos a mi colección de medallas y de arañazos
La canción empieza a subir de ritmo y nos encontramos con dos frases ya míticas en la música indie. Lazo en un ventilador. Debemos adaptarnos a las circunstancias. La realidad es indiscutible y tenemos que aceptarla tal como es, con sus idas y venidas. Sin carbón no hay reyes magos. Esa realidad nos brindará momentos de felicidad, pero debemos ser conscientes que no todo es oro lo que reluce. Nos encontraremos con situaciones que requieran de sentirnos templados y seguros. No codiciar grandes metas y aprender a convivir con momentos de desilusión y tristeza. Manejar esas situaciones que lo único que nos pueden provocar es frustración. Ser pacientes y actuar mediante la razón y la emoción. Ya está aquí quien lo vio bailar como un lazo en un ventilador quién iba a decir que, sin carbón, no hay reyes magos.
Otro misil. Aún quedan vicios por perfeccionar en los días raros
Nos destaparemos en la intimidad con la punta del zapato… Quién iba a decir
que, sin borrón, no hay trato. El futuro se vistió con el traje nuevo del emperador.
Nos iremos reconstruyendo con paciencia, sin impulsividad. Asumir la derrota y aceptar que para superarla debemos modificar, ser flexibles y tolerantes. Descubrir nuestro lado íntimo de manera sutil. El futuro es incierto, no debemos dejarnos llevar por las apariencias, por los prejuicios, por los estigmas.
El final de la canción es espectacular. Ese poso a esperanza, a ilusión, a no conformarnos, a atrevernos. A emprender aventuras, aunque no sepamos como terminarán. No caer en la pereza, en la procrastinación. Desterrar el hastío, la negatividad. Si no abrimos el regalo no sabremos lo que contiene. Sino tiramos la moneda nunca conoceremos si sale cara o cruz. Con una advertencia, esos momentos son efímeros y podemos perderlos. Corremos el riesgo de dejar pasar la oportunidad y que desaparezcan cual eco. Nos quedan muchos más regalos por abrir, monedas que al girar descubran un perfil. Que empieza en celofán y acaba en eco.
Me parece una canción redonda tanto en lo musical como en su letra. Una oda a la superación, al autoconocimiento, a trabajar la reflexión. Esa lucidez necesaria para ver la realidad de manera nítida y evitar caer en el autoengaño.
Me provoca unos sentimientos increíbles como pocas canciones lo han logrado. De principio a fin. Ese recorrido sentimental desde la tristeza y negación hasta la aceptación, esperanza e ilusión. En el pódium de mi discografía.
Os dejo el enlace del video. Podría haber subido la versión original, también la del concierto con la Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia, pero me quedo con la que tocaron en el Estadio Metropolitano. La puesta en escena, las colaboraciones, en definitiva, un poema. El que no sienta removerse una fibra está hecho de hielo.
Por lo que estuvieron y están. Gracias.

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