A las 7 en el Mercadona

Las 19 horas en el pasillo de las frutas del Mercadona es el momento y el sitio ideal para ligar. Esta es la noticia que nos ha sacudido esta semana.

No seré yo el que haga mas eco de esta anécdota/chorrada, pero me ha dado por pensar y sacar un par de reflexiones.

Según la RAE, noticia es aquella información sobre algo que se considera interesante divulgar.

La prensa sería de este país ha considerado que el famoso video tiene el carácter de interesante y por lo anterior decide divulgarlo. Pero no nos centremos solo en el mencionado video, voy a poneros otra serie de noticias de este verano para analizar su importancia.

“El héroe de Cádiz”: ¿Un paladín que ha venido a salvar a la ciudadanía Gaditana?, siento decepcionaros. La bomba informativa versa sobre un señor que plantado con su silla y sombrilla en la orilla del mar se ve tapado por la subida de la marea. No quiero ser causante de ningún tipo de trastorno a la hora de conciliar el sueño, si se os ha pasado por alto facilito alguno de los medios donde se ha publicado este artículo: La voz de Cádiz, Diario As, Cadena SER, La Vanguardia, El Confidencial, etc.

Si seguimos buceando, en estos u otros medios, podemos encontrarnos más noticias de impacto:

“La ciudad de Sevilla alcanzará los 46 grados de temperatura”. “Las autoridades sanitarias recomiendan consumir mucha cantidad de agua”. “Mujer auxiliada debido a un corte de digestión” “Gran tormenta veraniega en la ciudad de Madrid”

Ya podemos dormir tranquilos, estamos al tanto de la actualidad, y si sucede alguna catástrofe parecida los medios informativos están ahí para reportarla y sacarnos del letargo veraniego.

Podríamos coger los mismos tebeos del año pasado, y del anterior, y del anterior, y del anterior, y ver que lo único que cambian son los protagonistas, el tiempo y el espacio. El día de la marmota.

Este es el nivel. Mientras sus señorías no vuelvan de sus merecidas vacaciones, la actualidad se centra en que para ligar hay que comprar una piña a las 19h en el Mercadona. Todo correcto.

Por cierto, hablando de las vacaciones de los diputados y demás representantes de nuestro amado país. Habría que cuestionarse el hecho de que después de tres meses sin hacer amago de aparecer por sus puestos de trabajo no hemos caído en un caos. ¿Sobran? ¿Está también engrasado el sistema que es indiferente su presencia física en el Circo? Por hoy vamos a dejarlos tranquilos y que apuren sus últimos días de descanso, se lo han ganado. He dicho por hoy, que no se confíen.

Como decía, este es el nivel de los medios de comunicación. Cuando a nuestros dirigentes les salga del arco del triunfo regresar de sus virreinatos dictarán a sus lacayos la información que deben filtrar. Por supuesto bajo las directrices de la línea ideológica de cada partido, faltaría más. Sino les cierran el grifo.

¿O es al revés? Sinceramente, ya dudo quien es el amo y quien el siervo. ¿Las corporaciones mediáticas controlan los partidos políticos? ¿Los primeros son los gabinetes de prensa de los segundos? ¿Se retroalimentan? Difícil tarea averiguar quién es el chef que cocina todo nuestro menú.

Pero no caigamos en el conformismo y la excusa. Nosotros somos responsables de todo esto.

Tomo como ejemplo la anécdota del Mercadona. Los causantes de que se haga viral esta gilipollez, con perdón de la expresión, somos nosotros.

Vivimos bajo el yugo de las redes sociales. Con esto no quiero posicionarme en contra de su uso, pero un uso razonable, pedagógico y responsable. Estamos vistiendo de ídolos a personas que están muy lejos de serlo. Los referentes para la juventud son aquellos que se ganan la vida sin aportar nada. Yo quiero ser como ese Youtuber o Instagrammer que vive de lujo, que se sienta en las mejores mesas y se pasa medio año en Belice. Con solo subir una foto o un video degustando una langosta se llena los bolsillos, y encima declara sus ganancias en Andorra.

El único juicio que hacemos de las personas es por la carcasa. ¿Qué ocurrirá cuando nuestra juventud descubra que esa vida es irreal?

No es necesario que nos pongamos todos a leer libros de Tolstoi o Kafka. Evidentemente que usamos las redes sociales como un entretenimiento, pero hasta ahí. Somos promotores del trafico de noticias vacías, incluso falsas. Nuestro tiempo libre lo empleamos en cuestiones banales, ¿Qué es de nuestro autocuidado?, Abandonado. No me estoy refiriendo al aspecto exterior, ese es primordial. Al interior. No nos paramos ni un solo minuto a mirarnos por dentro, a crecer como personas. Aquí solo importa ser el mejor, tener más. Codiciar. Es nuestro motor, nuestra única ilusión.

¿Qué me importa que los medios de comunicación publiquen información estéril? absolutamente nada. Me rio, la fomento y sigo a lo mío. ¿Qué están ocurriendo otras cosas en el mundo o incluso en mi entorno? Si no me afecta me es indiferente. Por mi que sigan mintiendo, voy a dormir igual. ¿Qué estoy realmente afectado por una situación? Busco mi medio de referencia, es el único fiable, el que cuenta las verdades.

¿Queréis saber lo que pienso? Os lo voy a decir igualmente. Publican las noticias cuando ellos quieren y como ellos quieren. Las que ellos quieren. El pueblo disfruta del bienestar que amablemente nos conceden y no van a remover el avispero.

Nos tienen alienados. Nos han robado las linternas para avanzar en la oscuridad, nos dan algo de agua para no caer en deshidratación y seguir moviendo la rueda; y ahora, la hoja en blanco de nuestras vidas la redactan ellos.

En el siglo XIX Charles Darwin escribió la teoría de la evolución. Si levantara la cabeza podría darle una vuelta de tuerca a su tesis. Nuestro antepasado simio sobrevivirá, nosotros nos extinguiremos de estupidez.

¿Qué es verdad o que no? No nos interesa. No se nos pasa por la cabeza ni tan siquiera cuestionarla. ¿Viene el Hombre del saco o es Robin Hood? Nos resignamos a residir en Narnia. Nos negamos a tomar el camino de Baldosas Amarillas. Llevamos un sello grabado a fuego: En la ignorancia se vive mejor, y desgraciadamente así nos va.

NO HEMOS APRENDIDO NADA.

Deja un comentario