Don Enrique Bunbury, un mago. Líder de los ya desaparecidos Héroes del Silencio. Podría haber traído alguna de las muchas canciones de su etapa como miembro de Héroes, pero a diferencia de otros artistas, que, en mi opinión, han visto como su carrera se veía mermada al dar el salto en solitario, con Bunbury no siento lo mismo. Es evidente el cambio de estilo musical, no tan rockero como el de la antigua banda, pero si con un torrente emocional que provoca que los temas sean muy profundos.
El resto de los miembros no apoyaba este nuevo cambio de rumbo; mucho más introspectivo si cabe, con esas influencias budistas tan marcadas en el disco El espíritu del vino. Con Avalancha se intentó regresar a los orígenes pero las divergencias entre Enrique, y, sobre todo, Juan Valdivia, eran ya patentes, motivo que provocó la ruptura de la banda maña.
De la visualización del video podríamos pensar que esta hablando de una relación sentimental, tiene su lógica, es más, como he dicho anteriormente, la interpretación es personal y abierta. Al desconocer la vida íntima del protagonista he trabajado Lady Blue desde las emociones que le provocan al artista la ruptura con sus compañeros. Lo bonito de estos ejercicios es que a cada persona le transmite algo distinto.
Letra
Hoy voy a empezar
Hoy es el comienzo del final
El cocodrilo
Astronauta soy en órbita lunar
Y ahora todo es mejor
La lluvia de asteroides ya pasó
No fue para tanto
Y desde aquí
Todo es insignificante
Nada es tan preocupante
Y el espacio es un lugar
Tan vacío sin ti
Lady, lady blue
Sin control, sin dirección
La luz se fue, ¿a dónde voy?
Lady, lady blue
Sin control, sin dirección
La luz se fue, ¿a dónde voy?
No volverás a ver
La mirada triste
Del chico que observaba el infinito
Llamando a la estación
Perdemos combustible
Y la tripulación
Se quiere despedir desde aquí
Dejo esta grabación
A falta de algo mejor
La soledad es un lugar
Tan vacío sin ti
Lady, lady blue
Sin control, sin dirección
La luz se fue, ¿a dónde voy?
Lady, lady blue
Sin control, sin dirección
La luz se fue, ¿a dónde voy?
La canción abre situándonos en otro espacio y otro tiempo. El comienzo de una nueva etapa y de ruptura con todo lo anterior. La mención al astronauta puede referirse a su condición de solitario, ese sentimiento de apego ya desterrado. Hoy voy a empezar. Hoy es el comienzo del final, el cocodrilo, astronauta soy en órbita lunar.
Los días de cambio fueron convulsos, extraños, pero relativiza que al final no ha sido para tanto, la insignificancia de ciertos problemas, aunque reconociendo la perdida sufrida, la soledad. Y ahora todo es mejor. La lluvia de asteroides ya pasó no fue para tanto y desde aquí. Todo es insignificante nada es tan preocupante. Y el espacio es un lugar tan vacío sin ti.
El estribillo. Todo esto le genera dudas. La añoranza y la soledad se transforman en tristeza y pena. Se siente indefenso, inseguro. Cuestionándose el camino a seguir, cuestionándose si fue el culpable. La incertidumbre le impide avanzar. La señal que le marcaba el camino ya no luce y se siento perdido y aturdido. Lady, lady blue Sin control, sin dirección la luz se fue, ¿a dónde voy? Lady, lady blue sin control, sin dirección La luz se fue, ¿a dónde voy?
Empieza a asimilar la situación, trabajando la aceptación de la perdida. La mención a la falta de combustible y de la grabación como mal menor del adiós, hace que me haya decantado por su fin en Héroes. Deslizando el motivo de la ruptura, la falta de conexión y empatía de los últimos tiempos. Esa despedida que no existió públicamente, ni concierto, ni acto similar. No volverás a ver la mirada triste del chico que observaba el infinito. Llamando a la estación perdemos combustible y la tripulación se quiere despedir desde aquí. Dejo esta grabación a falta de algo mejor…
El final. Aceptación total. El huracán ha arrasado con las emociones pasadas, principalmente la soledad. No existe resignación, hay un cambio sanador. Un enriquecimiento personal que le genera satisfacción. Desde hoy no temas nada no hace falta ya, todo se fue con el huracán. Nada queda de las vueltas que el tiempo nos dio. Todo se fue con el huracán
¿No os sugiere una semejanza con la partida de Héroes del Silencio? A mi si, sinceramente.
El hecho de trasladar el relato al espacio exterior está motivado por esa sensación de soledad que podemos llegar a sentir cuando se producen cambios en nuestras vidas de cierta índole. Ese cambio provoca incertidumbre ya que el futuro es dudoso y nos puede generar inseguridad, indefensión, aturdimiento.
Bunbury me parece un maestro a la hora de introducir el tema emocional en sus letras. Esta canción es un ejemplo de cómo manejar ciertas emociones negativas. Todos los cambios generan interrogantes, pero si realmente estamos convencidos, y, concienciados de su conveniencia, con el tiempo darán sus frutos. Nos provocarán paz, bienestar y momentos de plenitud apoyándonos en la seguridad, en la confianza y en la aceptación. La importancia de una autoestima fuerte. No dejarnos guiar por esos miedos que nos hacen vacilar, frenar o incluso paralizar. El miedo a sentirnos culpables de haber tomado la decisión, el miedo a la necesidad de ser aceptados por el resto, el miedo a sentir que nuestra vida necesita ser fiscalizada por terceros en vez de ser nosotros los que nos autoevaluemos. El miedo a un hipotético desastre que no manejamos racionalmente…, y así podríamos continuar.
En el final del video se puede escuchar una frase escondida: Estas son las últimas cosas, estas son las últimas cosas. Estas son las últimas cosas y no vuelven jamás. No vuelven jamás. Desaparecen una hora, desaparecen una hora y no vuelven y no vuelven jamás. En definitiva, el carácter efímero del presente y como dejamos escapar olas que nunca regresarán. Esa delgada línea entre tristeza y felicidad.
Un temazo.

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